Sandra Bruno
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn

Sandra Bruno

Experta en Grafología Empresarial aplicada a la selección y gestión de RRHH

En el mundo actual, donde hemos pasado de mirarnos a los ojos a fijarnos en una pantalla de móvil o de ordenador, nos olvidamos cada vez más de algo fundamental: SOMOS PERSONAS.

Si me decidí por centrar mi actividad principal en la grafología, después de una larga experiencia laboral en multinacionales y en su particular visión de encarar y gestionar los RRHH, es precisamente por eso: mi REAL interés por las PERSONAS y mi curiosidad hacia la complejidad de la PERSONALIDAD HUMANA.

Cuando descubrí la grafología, vi que algo en mí se despertaba. Y tiene que ver con algo en el que el gran Eduard Punset insistió cuando le conocí: LA CURIOSIDAD. Curiosidad por las personas, por su forma de pensar, razonar, sentir, trabajar, relacionarse, comportarse…en fin, ese maravilloso compendio de rasgos que nos hace a cada uno ser un ente ÚNICO.

Y, tal como no hay dos personas iguales –incluso en los gemelos se hallan diferencias-, en la escritura no hay dos escrituras iguales. Algunos podrán decir: mi escritura se parece a la de X. Pero en realidad NUNCA será igual.

Y no me cabe la menor duda que a las empresas les interesan cada vez más las personas. ¿Por qué? Porque, sin la menor duda, son SU MAYOR RECURSO. De hecho, sin personas, ¿qué es una empresa? NADA. O al menos así se lo debería plantear. Por eso opto por decir que es las personas son SU MAYOR POTENCIAL. Maltratar o no saber tratar a secas a sus empleados es a largo plazo sinónimo de suicidio empresarial.

 

¿Qué lugar ocupa la grafología en las empresas?

La grafología lleva muchos años utilizándose en RECURSOS HUMANOS. Forman una pareja de hecho que funciona muy bien, donde cada miembro se ve valorado y reforzado por esta unión. O sea que el binomio Grafología-Empresa es un BINOMIO GANADOR. Lo que ocurre es que no se suele decir ni difundir, al igual que el uso de otros test proyectivos, lo cual no le quita ni méritos ni eficiencia.

 

¿En qué se basa el poder del binomio GRAFOLOGÍA-EMPRESA?

Son cada vez más las empresas que apuestan por esta magnífica herramienta que es la grafología a nivel de Selección, Gestión y Desarrollo de personas. El secreto está en que la técnica grafológica permite revelar la personalidad REAL del ser humano, indagando su INCONSCIENTE.

Ahora bien, el 90% de nuestros actos y pensamientos son de origen inconsciente.

Por lo tanto, la técnica grafológica es capaz de sacar a la luz rasgos de personalidad que muy difícilmente se podrían identificar con otras técnicas.

 

¿Por qué las empresas que utilizan la grafología en sus procesos de selección, gestión y desarrollo del talento son más competitivas?

En los tiempos que corren de fácil acceso a la información e incluso de indigestión informativa, resulta cada vez más difícil destacar por nuestro nivel de estudios ya que tendemos a tener un nivel de formación académica muy similar (carreras, másters, etc.). En este punto, conviene tener en cuenta la RELEVANCIA DE LA GRAFOLOGÍA que permite EVALUAR EL PERFIL DE COMPORTAMIENTO del candidato. ¿Y cómo lo consigue? Lo logra poniendo de manifiesto las COMPETENCIAS PERSONALES que cada uno tenemos y que marcarán las diferencias en cualquier proceso de selección o evaluación de persona, y posteriormente en el desarrollo de las funciones del puesto ofertado. No solo se podrán conocer las formas de razonar y pensar de una persona, sino además cómo se comportará tanto dentro de un equipo de trabajo, como frente a situaciones de estrés, manejo de crisis, o cómo resistirá a la frustración, a los conflictos, y un largo etcétera de características personales que muy difícilmente se podrían conocer con otras técnicas.

Tener en cuenta las características de un candidato a ese nivel es una BAZA ENORME para cualquier empresa. Si el conocimiento es PODER, entonces la grafología empodera realmente a la empresa que opta por utilizarla en sus procesos de selección, gestión y desarrollo de personas. No por nada las empresas más poderosas del panorama internacional como las consultoras de más prestigio recurren a ella para atraer, gestionar y desarrollar su talento.

 

Pasar de ser una pareja de hecho a dar el “sí quiero”

Ya es hora de que las empresas que llevan tiempo utilizando la grafología en sus procesos de selección reconozcan abiertamente que lo hacen, no solo porque se trata de una técnica muy eficiente en RRHH, sino porque la grafología necesita de este reconocimiento para poder crecer a nivel empresarial. Ya sabemos que las empresas con más peso y renombre la utilizan. Pasar de ser una pareja de hecho a dar el ansiado “sí quiero” es dar un paso de gigante en la relación de ambos. Si ambos se “quieren” y se necesitan, ¿por qué esconderlo? En Francia, esta relación es de todos conocidos ya que entre un 80 y 90 % de las consultoras recurren a la grafología para captar y evaluar talento. Y funciona.

 

¿Así que, a qué esperas tú para marcar la diferencia en tu gestión del talento?

 

Fdo. Sandra Bruno

Grafóloga empresarial

grafologia@sandracbruno.com

 

 

Últimos artículos publicados

GRAFOLOGÍA EMPRESARIAL: POSTURA REAL de un candidato VS. POSTUREO LABORAL

Ya se sabe…en Recursos Humanos se pretende premiar la objetividad y la transparencia de los candidatos. Pero, a la hora de la verdad, cualquier profesional de RRHH asume lo sumamente difícil que es acertar en la elección del candidato final.

Ahora bien, la grafología empresarial permite descubrir la verdadera postura vital y actitudinal de los candidatos, y descartar así a los que expertos en fingir un determinado “postureo laboral”.

¿COMPETENCIAS BLANDAS? Y si hablamos de COMPETENCIAS a secas?

Hablar de “Soft skills” o “competencias blandas” es un tema de debate muy recurrente en Recursos Humanos que genera mucho contenido y sobre lo cual la mayoría de la gente suele opinar muy bien. Como tema de conversación en sí, creo firmemente que merece la pena ser tratado y valorado por su clara relevancia a nivel corporativo. Ahora bien, como grafóloga empresarial, no puedo estar más en desacuerdo con esta denominación de “competencias blandas”.