Comencé el año nuevo convencida de que LA GRAFOLOGÍA DE EMPRESA, es decir la grafología aplicada a los RRHH, sigue siendo LA GRAN DESCONOCIDA, y que los que la conocen aplicándola en el ámbito empresarial poco hablan de ella.

Paralelamente, constato que el tema más recurrente de quejas procedente de la mayoría de profesionales de RRHH es y sigue siendo la RETENCIÓN DE TALENTO.

Por otro lado, veo cada vez más en las redes sociales debates discurriendo sobre la gestión de cambio la necesidad de APERTURA MENTAL Y DE INNOVACIÓN, y un largo etc. de propósitos que suenan muy prometedores.

Entonces me surge una duda: ¿Queremos realmente cambiar nuestra forma de encarar los RRHH haciéndolos más eficientes y humanos o solo nos estamos escuchando?

Si como profesionales de RRHH queremos fomentar la retención del talento, ¿a qué esperamos para abrirnos a nuevos métodos? Si, como tal, queremos tener en plantilla unas determinadas competencias, ¿por qué no ir en su búsqueda dejando atrás métodos obsoletos y abriendo nuestra mente a nuevas formas de encarar los Recursos Humanos? Si queremos recoger los frutos de una buena política de retención del talento, ¿por qué no valorar las disciplinas que nos ayudan a fomentarla como lo es LA GRAFOLOGÍA?

Ya se sabe, no hay peor enemigo en todos los campos profesionales que el desconocimiento. Y en RRHH no iba a ser menos. Si lo juntamos a los prejuicios, obtenemos justo todo lo contrario a lo que pretendemos obtener. En la era de tan aclamada GESTIÓN DE LA FELICIDAD -¡¡¡Gran título!!!-  es tiempo de abrirse a nuevos campos de investigación para mejorar nuestra forma de seleccionar, gestionar y retener nuestro TALENTO.

Para todo ello, la grafología aplicada a los RRHH aporta grandes soluciones.

La grafología estudia la personalidad global del individuo mediante el análisis pormenorizado de su escritura. Como la APTITUD es la mezcla de personalidad, conocimientos y habilidades, queda demostrado que la GRAFOLOGÍA es sumamente útil para descubrir y medir la VALÍA REAL de los candidatos/ empleados analizados. Aplicada al mundo empresarial, la aptitud se llama COMPETENCIA, y consiste en la correcta aplicación de nuestras habilidades y de nuestros conocimientos para desempeñar óptimamente las funciones correspondientes a un puesto concreto.

La grafología estudia no solo las COMPETENCIAS, sino además la ACTITUD y la MOTIVACIÓN de la persona analizada.

Con los datos que aporta la grafología podemos deducir la valía real, además de las competencias tanto intelectuales como de voluntad y de carácter, de una persona en un puesto determinado, con lo que la grafología puede ser determinante no solo en la selección sino además en la retención del talento. Un talento desaprovechado, si no es reconocido a tiempo y apoyado por el trabajo y el esfuerzo, se convierte con el tiempo en un pozo sin agua.

Así que, la aplicación de la grafología a nivel de empresas es una grandísima herramienta que sorprende y convence por sus resultados. Y lo que sí queda claro es que la empresa que utiliza la grafología a nivel de RRHH sigue utilizándola en todos sus procesos.

¡Sé tú el siguiente!