Sandra Bruno
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn

Sandra Bruno

Experta en Grafología Empresarial aplicada a la selección y gestión de RRHH

Siempre he dicho que no se puede formar buenos equipos sin saber de qué pie cojea cada uno de sus miembros. Y claro está, que todos cojeamos de un pie diferente y de una manera no menos diferente. Algunos se tambalean despacio, otros aceleran el paso para que no se note demasiado, y algunos ya optan por no andar directamente.

Pues lo mismo ocurre con la motivación. Y en este post, trataremos sobre la motivación intrínseca, que es la que realmente nos empuja con más fuerza y poderío a actuar en nuestra vida y a tomar las decisiones que tomamos.

Según David McClelland, la motivación es “la necesidad de encontrar satisfacción en una forma de conducta que tiene sus raíces en el inconsciente a través de una red de asociaciones con las experiencias satisfactorias con las que llegó a integrarse nuestra personalidad”.

Es que cada uno de nosotros somos un mundo. Ahora bien, dentro de ese mundo, hay categorías, y es ahí donde vamos a poder intervenir para pensar en uniformizar y optimizar el potencial de nuestros equipos humanos.

Precisamente según la teoría de David McClelland, existen tres fuentes principales de motivación para el ser humano: la afiliación, el poder y el logro.

Algunos tienden naturalmente a la AFILIACIÓN o crear relaciones sociales satisfactorias. Tenderán a juntarse con los demás bajo cualquier motivo o excusa, que es lo que da realmente sentido a lo que hacen, rehuyendo sistemáticamente de la soledad. En cambio, su grado de independencia o autonomía, entendida como preferencia a seguir sus propios criterios y actuar según sus propias tomas de decisiones, será relativamente menor en estas condiciones, aunque compatible. A nivel grafológico, la tendencia a la afiliación será reconocible en una escritura redonda, flexible y con claros signos de apertura y extraversión, en definitiva en toda muestra de espontaneidad y entrega a los demás.

Otros se verán atraídos por el PODER, o deseo de influir de una forma más o menos directa sobre los demás, y recoger así la atención y la admiración ajena mediante la competencia. Paralelamente, su tendencia a la cooperación, entendida como interés por crear una sociedad más justa y buscar la igualdad con sus prójimos, no será tan acusada. Se reconocerá fácilmente en la verticalidad y fuerza de sus rasgos, como muestra de orgullo y de carácter bien definido.

Los hay que se verán atraídos por el LOGRO.  Superarse a sí mismos enfrentándose a los posibles riesgos que conlleva superar desafíos, aspirar a cierta ambición y anhelar un feedback positivo de sus acciones, serán sus principales fuentes de energía, en constante búsqueda de su propio desarrollo, tanto personal como profesional. En cambio, no serán muy apegados a su “zona de confort”, ni a los demás. Sin duda, son lo que actúan, los que se “mojan” en la búsqueda de sus ideales y que participan activamente en una mejoría de sus condiciones, tanto profesionales, como sociales y personales. No todos somos Calleja, pero algunos tienden a la misma filosofía de vida bajo el lema “querer es poder”. Sin duda, la actitud de esas personas en la vida tiende a un optimismo vital y en ellos prevalecerá la tenacidad en la consecución de sus objetivos. Se reflejará en rasgos grafológicos dinámicos y progresivos.

Ahora bien, todos estamos bajo la influencia de cada uno de esos factores, con más o menos fuerza. La preponderancia de un/os factor/es de motivación hará que los demás factores no sean tan potentes en nosotros, pero sí podrán coexistir con el principal. La forma de combinar unos con otros hará que nuestro foco de atención principal varíe de una persona a la otra, y que nos sintamos atraídos por gente afín a lo que nos mueve interiormente y, por tanto, a formar un equipo productivo y eficiente en un entorno laboral.

Aparte de esos 3 grandes bloques de motivación, existen otros como la INVESTIGACIÓN, o deseo de innovar y de aprender cosas nuevas constantemente, propio de mentes muy curiosas y con un marcado afán de conocimiento. Esa gente estará más sujeta al cambio y a la versatilidad en su forma de relacionarse y de trabajar. No se conformará con un puesto seguro y estable, sino más bien se podría desmotivar con ello. A nivel grafológico, se denotará a través de una escritura dinámica y simplificada, propia de una mente inquieta.

Y otros tenderán a la CONTRIBUCIÓN, o a ayudar a los demás influyendo en su vida de forma positiva, en total contraposición a mentes más cerradas en sí mismas y conservadoras. A nivel grafológico, se notará en una escritura predominantemente abierta, extendida y progresiva.

A modo de conclusión, simplemente decir que la felicidad es un elixir tan raro como difícil de conseguir: lo que te hará feliz a ti, no tiene por qué hacerme feliz a mí. Lo importante es tener claro lo que REALMENTE nos lleva hacia NUESTRA felicidad, esa gasolina llamada MOTIVACIÓN y que tiene como motor principal nuestra VOLUNTAD.

Últimos artículos publicados

La GRAFOLOGÍA EMPRESARIAL: un GRAN PASO hacia LA HUMANIZACIÓN de los RECURSOS HUMANOS

El pasado 20 de Julio se celebraron los 50 años de la llegada del hombre a la Luna. Aquello me hizo pensar en una película que vi en 2016 sobre las figuras ocultas que se escondían detrás de tal hito histórico. Figuras que se han quedado en la oscuridad y silencio del reconocimiento a su grandísima labor para que aquel gran sueño se convirtiera en una realidad.

GRAFOLOGÍA EMPRESARIAL: POSTURA REAL de un candidato VS. POSTUREO LABORAL

Ya se sabe…en Recursos Humanos se pretende premiar la objetividad y la transparencia de los candidatos. Pero, a la hora de la verdad, cualquier profesional de RRHH asume lo sumamente difícil que es acertar en la elección del candidato final.

Ahora bien, la grafología empresarial permite descubrir la verdadera postura vital y actitudinal de los candidatos, y descartar así a los que expertos en fingir un determinado “postureo laboral”.