Sandra Bruno
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Sandra Bruno

Experta en Grafología Empresarial aplicada a la selección y gestión de RRHH

Hablando con la gente en mi día a día, me di cuenta de que el concepto de grafología era poco entendido, con lo que no hizo más que confirmar mi sospecha de que la grafología sigue siendo, de alguna forma, la gran desconocida.

Claro está que el desconocimiento suele sembrar los gérmenes de la desconfianza y, por tanto, propiciar apreciaciones distorsionadas al respecto.

Pues bien, para evitar que sea el caso de la ciencia grafológica, voy a proceder a aclarar brevemente lo que es y lo que abarca. Todo el mundo ha oído hablar de ella en algún momento de su vida pero relativamente pocos se han atrevido a acercarse a ella para entenderla y poder opinar sobre la misma con criterio y conocimiento de causa.

Así que os contaré en qué consiste exactamente y por qué me parece una ciencia tan fascinante como reveladora.

La grafología se conoce como la técnica científica que estudia la personalidad global del individuo a través del análisis de su escritura y se clasifica dentro de los test proyectivos gráficos. Se podría decir de ella que es la psicología de la escritura porque permite analizarla en profundidad. De hecho, de todos los test proyectivos existentes, es considerada como el más completo, básicamente porque es imposible modificar conscientemente la escritura.

Así, la grafología permite revelar, como ninguna otra técnica, el subconsciente, el Yo auténtico y real de la persona.

Precisamente uno de los motivos de peso por el cual la grafología es una potente herramienta tanto para uso personal como empresarial es porque nos permite acercarnos a nuestra parte más inconsciente, adentrándonos en nuestro subconsciente, es decir en nuestro “yo” más auténtico y real,  de la forma más liviana y natural posible. No se trata de un juego de adivinanzas, ni tan siquiera de un “hobby”, es algo que va mucho más allá del simple entretenimiento. Es una ciencia que traspasa la mente y las conductas sociales y nos lleva hacia los recovecos más escondidos de nuestro verdadero ser, esa parte de la que siquiera nosotros mismos somos conscientes que existe. Responde así a preguntas tan existenciales como “¿Cómo pienso?, ¿Cómo actúo? y ¿Qué siento?” para al final contestar a la pregunta definitiva de “¿Quién soy?”…. ¿Y aún así nos quedamos perplejos frente a ella?

A nivel personal, creo firmemente que es sumamente enriquecedor abrirnos a nuestras propias dudas y, por qué no decirlo, a nuestros propios miedos. Y no hablo de miedos sociales, ni fobias diversas, sino del miedo a enfrentarnos con nuestro propio ser y a lo que hay detrás de nuestra máscara social.  De hecho, en una sociedad que ya no entiende de pudor, ni físico ni moral, no estaría de más para entender al mundo que nos rodea que nos conociéramos un poquito más a nosotros mismos: “Conócete a ti mismo para entender mejor a tu prójimo”, esa es la cuestión clave. Es que desnudar el alma es el desnudo más integral que existe, claro está ;)-

A nivel empresarial, la grafología no solo destaca por ser interesante sino además muy útil. Es una ciencia contrastada y apreciada por el gran abanico de posibilidades que aporta, tanto a nivel de selección y gestión de personal, sino también para el desarrollo de las personas con más potencial de la empresa, entre muchos otros. Sirve como complemento a otras herramientas como la entrevista, pero con la gran ventaja de eliminar los halos de subjetividad a la cual está supeditada esta última. La grafología solo usa la escritura del candidato y, por tanto, el grafólogo no está influenciado por su presencia física o por el impacto emocional que le puede dejar en la entrevista, o por cualquier otro tipo de factor subjetivo, manteniéndose así a salvo de posibles sesgos de respuesta. Además, la rapidez de obtención de la información en el momento permite un ahorro en tiempo y en dinero para las empresas.

De hecho, la aplicación más comúnmente utilizada por las empresas es la selección de personal (sobre todo en Francia donde el 90 % de las empresas no pasan un proceso de selección de Recursos Humanos sin grafología, y es prueba estrictamente obligatoria en la selección de perfiles altos y de gerencia), o la evaluación de candidatos propuestos para un determinado puesto a partir de la confección de un Profesiograma grafológico basado en el perfil psicológico más adecuado para el puesto que buscamos cubrir.

Es importante recalcar que la grafología es una técnica con base científica. Al igual que cualquier otra ciencia humana, se fundamenta en principios, leyes, fundamentos experimentales, métrica, hipótesis probadas, terminología técnica, etc. Sin ser infalible (ya que ninguna profesión lo es ni cada ser humano es igual y se puede oponer a su interpretación), la grafología estudia fenómenos tan universales como el ritmo, la expresividad, la simbología analógica, el reflejo del inconsciente y la neurología de la escritura (origen cerebral de la escritura): “Es el cerebro el que escribe. El brazo, la mano, los dedos no constituyen los verdaderos factores de las peculiaridades esenciales e individuales de la escritura”. Max Pulver

Como toda ciencia, la grafología tiene sus bases fundamentadas en múltiples estudios que remontan a siglos anteriores. Se consideran a Huarte San Juan (médico y filósofo español del siglo XVI originario de Linares), Camilo Baldo (o Camillo Baldi- filósofo italiano del siglo XVII) e Hipólito Michon (o Jean-Hippolyte Michon- abad francés del siglo XIX) como los “tres padres” de la grafología. Huarte San Juan relacionó por primera vez la escritura con la orientación vocacional, Camilo Baldo es considerado como el autor del primer tratado de grafología, e Hipólito Michon el autor de la primera gran obra sobre grafología: “Los misterios de la escritura”, a partir de la cual se acuñó por primera vez el término “grafología”. También fundó la Sociedad Francesa de Grafología, en París, y de algún modo, fue el primero en institucionalizar esta disciplina. A partir de sus investigaciones y enseñanzas –y bien a pesar de las múltiples persecuciones que sufrió del Vaticano y de las altas esferas sociales y políticas de la época, y de sus consecuentes privaciones- sus discípulos crearon distintas escuelas grafológicas en diferentes países, extendiendo así el uso de la grafología por todo el mundo y en distintos áreas de aplicación. Hoy en día se puede leer en su tumba “Grafólogo”, lo cual es muy significativo.

Hay que dejar claro que lo que refleja y de lo que puede hablar nuestra escritura es del presente, de la personalidad que manifestamos en el momento en que redactamos el escrito.

La grafología nos permite indagar más de 70 aspectos de personalidad, y es muy importante resaltar el hecho de que el informe grafológico no se realiza en un momento, ni en un par de horas, sino que consiste en un complejo trabajo técnico, sutil y exhaustivo, que implica mucha atención y responsabilidad.

Antes de acabar, deciros que un grafólogo es ante todo un profesional independiente, que ofrece imparcialidad y confidencialidad a cada uno de sus clientes.

Con este artículo, espero haber contestado a vuestras posibles dudas y sobre todo aclarado en qué consiste realmente la técnica grafológica, esa gran desconocida…

“La escritura es el relieve visible del pensamiento”. (Jean-Hippolyte Michon)

Fuentes bibliográficas

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